piedras con oligoelementos
Desde la antigüedad, sabemos que oligoelementos como el cobre, el hierro o el cinc son esenciales para el crecimiento y la vida de las células. Aún así, hemos debido esperar hasta finales del siglo XX para saber con qué tipo de enzimas actúan y cuáles reacciones químicas son las que catalizan.
Este descubrimiento fundamental permitirá utilizarlos con toda su eficacia. Una tecnología revolucionaria puesta al servicio del cuerpo humano que no tiene la capacidad de renovar sus reservas de oligoelementos, por lo tanto, esta cantidad disminuye inexorablemente con la edad. Y su carencia tiene efectos extremadamente negativos en el metabolismo.
Por esta razón, la ciencia ha buscado una fuente particularmente rica en oligoelementos: las piedras preciosas y semipreciosas. Gracias a las investigaciones más especializadas, podemos hoy extraer de las gemas los oligoelementos indispensables para la epidermis. Las piedras son primero trituradas y micronizadas, luego la química mineral extrae del polvo obtenido un activo en forma líquida.
Esta composición rica en oligoelementos es estabilizada, filtrada y esterilizada en el PH cutáneo. De esta manera, el activo se convierte en un elemento que está biodisponible y listo para actuar en bioafinidad con la piel humana. Los oligoelementos presentes en las piedras pueden entonces rellenar aquellas partes del cutis que lo requieran y aprovechar al máximo las propiedades minerales de estas gemas que aportan grandes beneficios a nuestra piel.